Ser útil en tiempos de pandemia: testimonio de Evert Ticona, estudiante de la Comunidad Educativa Agroecológica San Isidro

La pandemia del Coronavirus obligó al gobierno nacional a decretar una cuarentena rígida a partir del marzo del 2020, esta situación derivó en la suspensión primero de las clases en colegios y escuelas y posteriormente a la clausura del año escolar.
A pesar de la clausura, en mi colegio decidieron seguir enseñándonos por medios virtuales y yo opté, además, por desarrollar una monografía y apoyar en la ejecución del proyecto al Ingeniero Calixto Calle.
Para avanzar con las clases virtuales nos enseñaron el uso de aplicaciones educativas como Zoom, Meet y ClassRoom, por cuyos medios los profesores desarrollan sus materias. Avanzamos todas las materias en forma diaria después de las 16:00. Hemos aprendido mucho sobre el uso de la tecnología digital, porque nos hemos visto obligados a elaborar nuestras tareas y enviarlas por medios virtuales, algo que es nuevo para nosotros. Pero que, sin embargo, nos acerca más al uso de tecnologías.
Los cambios en las modalidades de educación han fomentado que aprenda a programar mi tiempo, a ser más responsable con mis estudios, porque los planifico y me organizo para cumplir con las tareas que se me asignan.

La monografía es un requisito para que pueda concluir mi formación secundaria en la Comunidad Educativa Agroecológica, esta condición me ha hecho retornar a la CEA San Isidro. He buscado mi tema de investigación y decidí implementar parcelas agroforestales dinámicas en los predios de la CEA y tres parcelas en diferentes comunidades y en diferentes pisos ecológicos. Quiero comparar los efectos de la producción en sistemas agroforestales de papa, cebolla, repollo y el desarrollo de plantas frutales como manzana, durazno y chirimoya. Las parcelas agroforestales que he implementado, tienen además plantas medicinales como ch´akatea, wira wira, coca coca, cedrón y manzanilla.

Actualmente estoy elaborando el marco teórico de mi investigación, estoy midiendo el tamaño de las plantas y controlando el desarrollo de las hortalizas y tubérculos que he sembrado. En todo este proceso, principalmente en las parcelas de las comunidades, recibo el apoyo de los agricultores que me han facilitado sus espacios productivos.
Las prácticas agroecológicas que se replican en las comunidades, las desarrollamos primero en la CEA San Isidro, aquí cultivamos diferentes productos como zanahoria, cebolla, repollo, lechuga, remolacha, berenjena, etc. El espacio en el que está ubicada la CEA también cuenta con un hato de ganado lechero, cuya producción es utilizada para la elaboración de queso, yogurt y helados. En este tiempo, estoy ayudando en la elaboración de yogurt.

La CEA también cuenta con porcinos, allí aprendí a utilizar la jeringa para vacunar y desparasitar a los animales.

El proyecto “Jóvenes agricultores promoviendo la agricultura ecológica en el Municipio de Mizque” es ejecutado por K´anchay en las comunidades de Lampacillos, Yunguillas Alta, Yunguillas Baja, Higueral y Tipa K´asa. El responsable del proyecto es el Ingeniero Calixto Calle, que además es el coordinador de la Comunidad Educativa Agroecológica de San Isidro.
Estoy apoyando en la ejecución del proyecto, acompañando a Calixto en sus salidas al campo, hemos estado construyendo reservorios de agua con geomembrana para favorecer el uso del agua para el riego en las parcelas agroecológicas que se están implementando con los beneficiarios. Asimismo, hemos implementado viveros familiares para la producción de plantines de especies frutales como chirimoya, durazno y manzana.
Este proyecto busca que repliquemos las experiencias que hemos desarrollado los estudiantes de la CEA en las comunidades, entonces, me constituyo como un extensionista más del proyecto y mantengo una relación estrecha con las familias que se benefician del trabajo que desarrollamos.
Estoy aprendiendo mucho, por ejemplo, al hacer los reservorios, también trabajamos las tomas de agua o las cámaras de distribución para el riego, asimismo, calculamos el volumen de agua que se va a depositar en los reservorios en función a la disponibilidad del líquido en las fuentes de agua disponibles, que en quechua llamamos juturis.
Como parte del proyecto hemos hecho una feria de intercambio de alimentos y plantas medicinales y frutales en la comunidad de Lampacillos, así como en la cosecha de sus productos agrícolas

Una anécdota:
Yo estoy acostumbrado a usar las herramientas agrícolas, a cultivar, cuidar y cosechar los alimentos que nos da la tierra. Sin embargo, el cavado del espacio para hacer el reservorio de agua ha implicado mucho trabajo, por lo que nos hemos puesto a cavarlo junto con un anciano que es beneficiario del proyecto.
Don Paulino, es el anciano al que decidimos apoyar en el cavado de la zanja, lo que ha significado que tengamos que destinarle varios días al trabajo, esta situación me ha generado ampollas en las manos. A manera de broma, le dije a Calixto que me tenía que pagar 10 Bs por cada ampolla.
Las siete ampollas que aparecieron en mis manos no alcanzan para pagar el sacrificio que hemos hecho para satisfacer las ilusiones de don Paulino por contar con agua de riego para sus parcelas. Cumplir con el sueño de don Paulino es más importante para nosotros que cualquier sacrificio que hayamos hecho.


